Evalúa con Rafaela, cuál de los dos caminos que da la ley te conviene realmente.
Reestructuramos todas tus deudas en un solo acuerdo ante la Superintendencia de Insolvencia, con condiciones de pago reales que sí puedes cumplir — sin repactar ni aumentar el total de tu deuda por intereses.
Revisamos todas tus deudas con tus documentos reales y simulamos cómo quedaría tu situación en cada camino posible.
Cuando renegociar ya no es una opción real, te acompañamos en el proceso de liquidación ante los tribunales ordinarios de justicia para que puedas partir de cero, sin arrastrar deudas imposibles de pagar.
Conversamos sobre tu caso: nos cuentas tu realidad, tus prioridades e intereses, y vemos qué camino te conviene — o si por ahora ninguno aplica.
Con tu información armamos un informe con la viabilidad de tu renegociación, la propuesta de pago y cuánto ahorrarías.
De ser viable, presentamos tu caso ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento bajo la Ley 20.720.
Desde tu admisión, se congelan intereses moratorios y cobranza judicial. Te guiamos en la cobranza y monitoreamos tu proceso.
Firmas un acuerdo que sí puedes cumplir, sales del sobreendeudamiento y eliminas tus antecedentes en DICOM.
Repactar es ir donde tu banco y generar una deuda nueva para tapar la anterior: quizás pagas menos mensualmente al principio, pero el monto total que debes se duplica o triplica por los intereses acumulados. El problema se infla, no se resuelve.
"Debía casi un millón mensual entre créditos y tarjetas. Hoy pago una cuota fija que sí puedo cumplir, y dejaron de llamarme para cobrar."
"Pensé que por tener un auto a mi nombre me iban a discriminar en el proceso. No fue así, y el equipo me explicó cada paso."
"Nuestro caso era complejo, con dos propiedades de por medio. Renegociamos casi 400 millones y bajamos la carga a algo real."
"Ahora pago un 55% de mi sueldo en cuotas, pero puedo volver a hacer cosas que antes no podía: antes se me iba el sueldo completo en pagar deudas. Rafaela es muy transparente y te explica todo con calma."
"Hice la liquidación, entregué mis bienes y quedé sin ninguna deuda. Hoy vivo tranquila, pude pedir un crédito hipotecario y soy feliz."
"Le agradezco mucho a Rafaela por explicarme tan bien todo el proceso y por solucionar mis problemas de deudas."
Tu sueldo se va mayoritariamente en el pago de créditos, quedando poco o nada para tus necesidades básicas.
Ingresos variables pero demostrables, con créditos de consumo que ya no pueden sostener.
Bienes que proteger y miedo a que "por tener algo" te discriminen en el proceso.
Pensión comprometida por deudas antiguas que ya no dan para más.
Cuando el sobreendeudamiento compromete incluso el apoyo que recibes de tu red cercana para subsistir mes a mes.
Sin trabajo formal, sin bienes o con ingresos insuficientes: hay una salida legal para partir de cero, tengas o no empleo.
Somos abogados, no una gestora de créditos ni una aseguradora disfrazada.
Una cuota mensual coherente con tu sueldo y fijada en el acuerdo — sin intereses extra ni letra chica.
Desde tu admisión al proceso, se congelan intereses moratorios y cobranza judicial.
No prometemos resultados imposibles: te explicamos las cifras reales de la ley.
Acompañamiento directo de abogados con años de experiencia en Ley 20.720.
Tu patrimonio no es un riesgo ni un incentivo para que te lo quiten. A nadie le conviene pagarse con el patrimonio — lo evaluamos para protegerlo.
Evaluación inicial 100% gratuita y sin compromiso. No aceptamos cualquier caso — buscamos que nuestros resultados sean precisos y exitosos.
Te acompañamos con el equipo legal durante la cobranza, orientándote cómo abordarla en cada etapa del proceso.
La Ley 20.720 de Reorganización y Liquidación de Empresas y Personas creó un procedimiento legal para que personas naturales sobreendeudadas puedan renegociar sus deudas ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, o liquidar aquellas que ya no pueden pagar. A nivel nacional, el proceso de renegociación termina en acuerdo en el 98,8% de los casos.
Repactar es acordar con tu banco una deuda nueva que reemplaza a la anterior: quizás pagas menos mensualmente al principio, pero el monto total que debes se duplica o triplica por los intereses acumulados, y terminas pagando muchos más años. El problema se infla, no se resuelve. Renegociar bajo la Ley 20.720 congela intereses y cobranza judicial mientras se tramita un acuerdo real con todos tus acreedores a la vez.
Desde que tu solicitud es admitida, no pueden demandarte ni seguir cobrándote intereses moratorios. Esto le da a la persona un respiro real mientras se negocia una cuota acorde a su capacidad de pago. En la práctica, esto significa que puedes dejar de pagar la mayoría de tus créditos con tranquilidad durante ese período, generando un ahorro real mientras dura el proceso.
Cuéntanos tu caso y en el día te decimos si te conviene renegociar o liquidar.